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viernes, 13 de febrero de 2009

Violación



Violación
Definición
Una violación se define como la relación sexual forzada con una persona que no ha dado su consentimiento.
Información
De acuerdo con la mayoría de los estimativos, el 80 al 90% de las violaciones no son denunciadas a la policía. Las tendencias actuales proyectan que 1 de cada 3 mujeres estadounidenses será agredida sexualmente en algún momento de su vida.
La víctima típica de la violación es una mujer de 16 a 24 años de edad; sin embargo, cualquiera, hombre o mujer, adulto o niño, puede ser víctima de una violación. Con más frecuencia, el violador es un hombre de 25 a 44 años de edad que premedita su ataque. Por lo general, selecciona una mujer de la misma raza y casi en la mitad de las ocasiones la víctima conoce al violador, al menos casualmente, por trabajar o vivir cerca de él. El alcohol está implicado en más de 1 de cada 3 violaciones.
La violación en una cita ocurre cuando alguien obliga a otra persona con la que tiene un encuentro o con la que pasa el tiempo a tener sexo.
Más del 50% de las violaciones sucede en la casa de la víctima cuando el violador irrumpe o logra entrar con falsos pretextos, como pedir el teléfono o haciéndose pasar por el encargado del mantenimiento o un vendedor.
La violación es un acto violento y con mayor frecuencia lo comete un hombre sobre una mujer, aunque se han denunciado algunos casos en los que una mujer ha violado a un hombre. La violación también puede ocurrir entre miembros del mismo sexo, lo cual es más frecuente en lugares donde hay acceso limitado a personas del sexo opuesto (como prisiones, instalaciones militares y escuelas no mixtas).
La violación es un acto de violencia expresado a través del sexo, pero en su mayoría no es acerca del sexo.
Se cree que aquellas personas que enfrentan alguna forma de discriminación están en mayor riesgo de ataques sexuales. Por ejemplo, las personas con discapacidad o limitación del lenguaje tienen menos capacidad de solicitar ayuda; las prostitutas o los prisioneros convictos tienen menos credibilidad.
PREVENCIÓN
La forma de prevención más útil que está disponible en la actualidad es ser más conscientes de la realidad de la violación. Las fuerzas del orden dicen que la prevención es la mejor forma de protección. Los siguientes consejos de seguridad pueden ayudar a las personas a minimizar la posibilidad de ser violadas:
Lleve consigo objetos que puedan llamar la atención hacia sí mismo si es necesario (silbatos, alarmas personales, etc.).
Piense en tomar un curso de defensa personal, lo cual puede darle a uno confianza en sí mismo y brindarle las destrezas y estrategias útiles para las diferentes situaciones.
No haga autostop. Si el vehículo se descompone y alguien se ofrece a llevarla, pídale al conductor que busque ayuda y mientras tanto permanezca encerrada en el vehículo.
Si alguien intenta atacarla, grite con fuerza o haga sonar un silbato.
Al salir a caminar o trotar, manténgase lejos de áreas encerradas y aisladas, y haga arreglos para salir con al menos un(a) amigo(a) en lugar de hacerlo sola. Asimismo, es mejor tratar de realizar estas actividades durante las horas diurnas.
Al conducir, mantenga las puertas del vehículo con seguro, verifique que no haya extraños en la parte trasera del vehículo antes de entrar en él y estacione en áreas abiertas y bien iluminadas.
Mantenga las puertas/ventanas cerradas y aseguradas.
Al utilizar el transporte público, siéntese cerca del conductor y al frente del vehículo, de ser posible; evite sentarse cerca de grupos de hombres jóvenes que se ve que andan juntos.
Trate de aparentar fortaleza, confianza, atención y seguridad en el entorno.
De acuerdo con muchos estudios, es mejor responder de manera rápida y activa a un ataque. Las personas, en especial las mujeres, que se resisten ante el atacante de esta manera tienen más probabilidades de no ser violadas, en comparación con aquellas que actúan de manera pasiva o que no oponen resistencia.
SÍNTOMAS
La violación es un evento muy traumático. Las personas que sufren una violación pueden ser o no capaces de decir que fueron ultrajadas o pueden buscar atención médica quejándose de algo distinto. Las reacciones emocionales son muy diferentes y pueden abarcar:
Confusión
Llanto
Temor
Hostilidad
Nerviosismo o risa inapropiada
Insensibilidad
Aislamiento social
A menudo, también se pueden presentar otros problemas físicos. El personal que trabaja en los servicios de urgencias está entrenado especialmente para hacer frente a todas estas situaciones.
SIGNOS Y EXÁMENES
Los médicos elaborarán la historia clínica de manera que sirva de apoyo y no de juicio. La historia clínica incluirá los detalles del ataque:
Fecha y hora de la violación
Dónde tuvo lugar
Lo que usted ha hecho desde que se produjo el ataque (por ejemplo, si se bañó, si se cambió de ropa o si fue directamente al hospital)
De ser posible, esta entrevista debe hacerse ante oficiales de policía y médicos.
La información adicional de la historia clínica abarca:
Cualquier posibilidad de un embarazo antes del ataque
Medicamentos actuales
Antecedentes ginecológicos, incluyendo cualquier agresión o abuso sexual previo
La fecha de la última menstruación
Presencia de lesiones o enfermedades recientes o crónicas
Se debe realizar un examen físico completo para documentar cualquier signo de trauma y se pueden tomar fotografías para documentar hematomas, rasguños o cortaduras. Igualmente, se deben tomar radiografías si el médico sospecha que se produjeron fracturas.
Se pueden recoger muchas muestras como evidencia, tales como:
Ropa
Restos bajo las uñas
Muestras de vello púbico (en particular si hay materiales extraños en ellos)
Muestras vaginales para buscar evidencia de semen y enfermedades de transmisión sexual (también se pueden requerir muestras orales o anales).
TRATAMIENTO
En muchas ciudades, los casos de violación son remitidos a salas de urgencias específicas, lo que permite brindar un cuidado más especializado y garantizar el correcto seguimiento de todos procedimientos apropiados, con el fin de conservar la "cadena de evidencia" necesaria para un caso que puede ser llevado a juicio.
Estos centros de tratamiento para casos de ataque sexual pueden también contratar, o tener a disposición, un equipo especializado en el manejo de las cuestiones legales, físicas y emocionales que enfrenta una persona que ha sido violada. La mayoría de las leyes estatales exigen que la persona sea evaluada en la sala de urgencias antes de denunciar oficialmente la violación.
Los expertos recomiendan acudir inmediatamente al hospital luego de la violación sin cambiarse de ropa, ni ducharse, ni bañarse ni orinar, pues estas actividades pueden alterar o destruir evidencia útil para identificar y procesar al violador.
El tratamiento se concentra en brindar apoyo emocional mientras se intenta recoger suficiente evidencia para confirmar la denuncia por violación. El equipo de tratamiento debe tratar de traer una persona de apoyo, sea un amigo o un miembro de la familia, o se asigna alguien (como una enfermera) para que permanezca con usted durante todos los interrogatorios y el examen.
Si la atacaron, no la deben dejar sola a menos que usted así lo desee. Asimismo, le deben dar la opción de interrogarla en ropa de calle, en vez de estar con la bata hospitalaria.
Le deben explicar muy bien de antemano todo el procedimiento del examen y la recolección de muestras y, cuando sea posible, darle opciones en un intento para que usted recobre el sentido de control. Mantener un ambiente de apoyo, libre de cualquier juicio, puede animarla a expresar cualquier tipo de sentimientos que surjan.
El tratamiento abarca:
Abordar cualquier posibilidad de embarazo o de enfermedades de transmisión sexual
Ofrecer información acerca de tales posibilidades
Planear los cuidados de seguimiento
Brindar atención para el trauma físico y emocional inmediato
Si existe alguna posibilidad de que el violador esté infectado con VIH, los médicos deben explicar y ofrecer profilaxis posterior a la exposición (PPE, una forma de reducir las posibilidades de infección mediante el uso inmediato de medicamentos antirretrovirales). La remisión a un centro local de crisis por violación puede ayudar. Estos centros ofrecen apoyo de compañeros y los consejos para ayudar a recuperarse del trauma.
PRONÓSTICO
La recuperación de una violación típicamente incluye la fase aguda (un período inmediato de sanación del dolor físico y de las heridas, reacciones emocionales y mecanismos de resolución a poner en acción) y una fase de reorganización, que ocurre alrededor de una semana después de la violación y que dura de meses a años, a medida que usted intenta "continuar con su vida".
La psicoterapia de grupo con otros sobrevivientes de violaciones ha demostrado ser el tratamiento más efectivo.
COMPLICACIONES
Algunas personas nunca pueden recuperarse emocionalmente por completo de una violación. Una complicación frecuente es el trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas abarcan:
Ansiedad
Depresión
Recuerdos (reviviscencia) del hecho
Insensibilidad emocional
Pesadillas recurrentes
Aislamiento social
La terapia y los medicamentos antidepresivos han demostrado efectividad para el tratamiento de este trastorno.
Más del 50% de las víctimas de una violación tiene dificultad para restablecer relaciones con sus esposos o parejas o, si no las tienen, de participar de nuevo en el "escenario de las citas amorosas".
La violación puede empeorar trastornos psiquiátricos ya existentes. Igualmente, se pueden desarrollar o acentuar comportamientos suicidas, depresión y drogadicción.
LLAME AL MÉDICO SI:
Ha sido víctima de una violación: diríjase de inmediato al servicio de urgencias más cercano, sin bañarse ni cambiarse de ropas.
Fue violada en el pasado y nunca buscó ni recibió un tratamiento adecuado.
Ha sido violada recientemente o en el pasado y tiene problemas personales o con las relaciones interpersonales.

Eluana: derechos frente a despotismo



Berlusconi y la Iglesia se han aliado para violar tanto los deseos de una paciente y su familia como las decisiones de los tribunales italianos. Querían mantener indefinidamente un estado vegetativo irreversible

El día 9 de febrero, a las 20.10 horas, murió en la clínica La Quiete, de Udine, Eluana Englaro, la italiana de 38 años que estaba en estado vegetativo irreversible desde 1992, cuando sufrió un accidente de tráfico. Esta dramática situación ha llegado al extremo de la mayor injusticia y crueldad por la actuación de algunos médicos y fiscales, así como por un Gobierno que ha desafiado los derechos de los ciudadanos y las sentencias judiciales, para proclamarse protector de los dogmas de una Iglesia, hasta el punto de intentar legislar de forma inconstitucional. El pulso entre el Gobierno italiano y los jueces ha alcanzado niveles tan grotescos como dolorosos para la sociedad de aquel país.

Durante los últimos 11 años, el padre de Eluana venía reclamando el derecho de su hija a rechazar un tratamiento médico que no podía aportar ninguna mejora y que era fútil. En estas situaciones aparece el poder actual de la medicina y sus flaquezas: puede mantener la vida vegetativa de una persona durante años, algo impensable en otras épocas, pero es incapaz de restablecer la vida psíquica y personal, y algunos grupos confesionales se resisten a admitir que la obstinación terapéutica es mala praxis médica.

Ella no podía hablar, pero su familia sabía que no hubiera querido permanecer en esta situación. Como tutor, el padre podía reivindicar la voluntad de Eluana y tomar la decisión de interrumpir la hidratación y la alimentación artificial, pero las denuncias de médicos y fiscales lo impidieron. Once años de pleitos y debate público; todo lo contrario del respeto a la intimidad y a la autonomía personal.

Por fin, en 2007, los jueces determinaron que Beppino Englaro, como tutor, tenía el derecho de aceptar o rechazar los tratamientos propuestos, a pesar de que "actualmente hay una carencia legislativa que proporcione las indicaciones en casos de petición de suspensión de tratamientos médicos por parte de los tutores de personas en coma y sin esperanzas de mejoría" (Tribunal de Apelación de Milán). En 2008, la Audiencia de Milán falló a favor de la interrupción de la hidratación y la alimentación artificial.

Cuando parecía que se habían aclarado las cuestiones fundamentales del caso, es decir, que, por el principio ético y constitucional de respeto a su autonomía y a su dignidad, toda persona tiene el derecho de aceptar o rechazar los tratamientos médicos que se le proponen -por sí misma si es capaz y, si no lo es, a través de su representante legal-, la fiscalía de nuevo recurrió la sentencia porque consideraba que no se había comprobado con suficiente objetividad la irreversibilidad del estado vegetativo persistente. En noviembre de 2008, el Tribunal Supremo italiano zanjó esta cuestión, amparando la petición de la familia Englaro.

En lugar de permitir un desenlace discreto, respetando la intimidad y el dolor de estas personas, una vez más los políticos de la derecha manipuladora y despótica entraron a saco, instrumentalizando el caso y masacrando los sentimientos y las convicciones más personales de la familia Englaro y de todos los que piensan como ellos, en aras de la defensa de una forma de entender la vida que no tiene respaldo constitucional ni ético racional. Han llegado a prohibir las actuaciones autorizadas por los jueces en los centros sanitarios públicos y a amenazar a los posibles colaboradores. Muchos hemos contemplado estupefactos, indignados y tristes cómo se tergiversan los hechos y los argumentos para imponer el control del Gobierno sobre el dominio de la vida y de la muerte, en contra de los derechos ciudadanos.

El punto culminante de las medidas del Gobierno de Berlusconi ha sido su intento de promulgar una ley para prohibir la muerte de Eluana, y ello no ha creado más que confusión, crispación y temor. ¡Hasta el presidente de la República Italiana la ha calificado de inconstitucional! No podía ser de otra manera, pues la judicatura había aclarado suficientemente las cuestiones de principios fundamentales. Giorgio Napolitano ha declarado: "El monopolio de la solidaridad y la autoridad moral no es patrimonio de nadie. Tampoco el fin de la vida".

Esta apuesta tan decidida del Gobierno italiano de Berlusconi indica la dureza que están dispuestos a emplear los que se oponen a la ética racional. Hace siglos que el poder político y el dogma religioso se apoyan para tener el dominio de la vida y la muerte de las personas. Dicen que defienden la vida humana, pero no respetan los derechos humanos ni la legislación europea sobre el derecho a la autonomía del paciente y el consentimiento informado.

El señor Englaro ha manifestado: "Espero que su historia sirva para que la gente entienda que la medicina debe pensar mil veces antes de crear situaciones que no existen en la naturaleza. Eso es de locos. La vida es vida, la muerte es muerte. Blanco o negro. Las personas vivas son capaces de entender y decidir por sí mismas. Yo he pedido por caridad que dejen morir a mi hija Eluana. La condena a vivir sin límites es peor que la condena a muerte. En la familia, los tres habíamos dejado clara nuestra posición. Lo hablamos muchas veces. Vida, muerte, libertad, dignidad. Somos tres purasangre de la libertad. No necesitamos escuchar letanías. Ni culturales, ni religiosas, ni políticas".

Esta libertad que reclama la familia Englaro es lo que el actual Gobierno paternalista y demagógico de Italia no está dispuesto a tolerar. Quiere mantener la vida vegetativa irreversible pero no respeta la integridad de la vida física, psíquica y moral, ni la dignidad de cada persona de acuerdo con sus convicciones.

¿Cuántos años necesitará Italia para tener una legislación acorde con los derechos fundamentales de las personas en este ámbito, que impida las intromisiones partidistas y sectarias?

En España la situación es clara para los casos de interrupción del tratamiento médico. La Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente, reconoce el derecho de los pacientes y de sus tutores a solicitar la interrupción de un tratamiento médico. Inmaculada Echevarría, de Granada, se acogió a esta norma; el dictamen que elaboró la Comisión Permanente del Consejo Consultivo de Andalucía reconoció que "el ordenamiento aplicable permite que cualquier paciente que padezca una enfermedad irreversible y mortal pueda tomar una decisión como la que ha adoptado doña I. E. [...] Se trata de una petición amparada por el derecho a rehusar el tratamiento y su derecho a vivir dignamente". El fin de Inmaculada, igual que el de Eluana, no debe calificarse de eutanasia, sino de suspensión de un tratamiento médico.

Con todo, nuestro país también ha sufrido la irresponsabilidad política en casos tan graves como el de Leganés, que ha tenido consecuencias negativas en la administración de la sedación terminal a los enfermos y en la seguridad de los profesionales que deben tratarlos.

Queda mucho trabajo que hacer para lograr claridad de ideas en todos los que tienen responsabilidades en estas cuestiones y en las personas en general. El debate público es importante y debería ayudarnos a superar la manipulación que algunos sectores pretenden. La preservación del verdadero sentido de la vida y de la dignidad humanas dependen de ello, así como la evitación de mucho sufrimiento innecesario.

Margarita Boladeras es catedrática de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Barcelona. Su último libro publicado es El derecho a no sufrir (Los Libros del Lince).

Publicado en El Pais el 11/02/2009

jueves, 12 de febrero de 2009

La disponibilidad de armas de fuego

La disponibilidad de armas de fuego

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, el 63% de los homicidios que ocurren en el mundo son ocasionados por armas de fuego, pero esta cifra es muy superior en América Latina, donde supera al 80% y en algunos países como Venezuela es mayor del 90% (WHO, 1999; Londoño y Guerrero, 2000).

La difusión de armas de fuego ligeras entre la población de América Latina ha crecido de una manera impresionante en los últimos veinte años.

En algunos países existe un libre mercado de armas de fuego, en otros hay mayores restricciones, pero muchas de las armas que estuvieron en manos de la guerrilla pasaron a usuarios privados y a la delincuencia común. Los comerciantes de la droga se encargaron también de entregar armas a sus distribuidores como parte de los pagos y como un medio de defensa de sus territorios. Y los ciudadanos honestos también decidieron armarse para defender
sus propiedades y sus familias, y si bien las cifras reales son muy difíciles de obtener, una encuesta del año 1997 mostraba que el 23% de los habitantes de Cali y de San José de Costa Rica, o el 28% de los habitantes de Santiago de Chile, tendrían un arma de fuego si pudieran (Activa, 1998).

Los mercados de las armas son muy complejos y se vinculan con un comercio y una industria que tienen muchas ramificaciones en la sociedady los negocios. Países de Europa, muy estrictos con el porte de armas a sus ciudadanos, se niegan a imponer control a las exportaciones de pistolas y revólveres de sus industrias para otros países; se supone que las venden aempresas “serias”, pero luego pasan al mercado negro de armas en el mundo y, en su fases finales, involucran a las policías o ejércitos locales quienes se convierten en los principales contrabandistas de armas. Al final, todo el mundo que quiere puede adquirir un arma para delinquir o defenderse, y, quien no puede comprarla, tal y como ocurre en Caracas, le es posible alquilarla por un fin de semana.

Lo que tiene de singular la violencia de América Latina, como también de los Estados Unidos de América y del mundo contemporáneo, no es la existencia de más delitos ni de mayores conflictos interpersonales, sino la letalidad de dicha violencia. Es decir, no se trata de que la gente pelea más, sino que se mata más (Zimring & Hawkins, 1997). Y la letalidad esta intrínsecamente relacionada con la posesión de armas de fuego que son capaces de asesinar mucho más fácilmente que las armas blancas. Pero el arma tiene además de su función utilitaria una función simbólica importante. El arma representa la masculinidad, el valor y la capacidad de defenderse y demostrar su hombría y su coraje entre los jóvenes. Es muy relevante señalar que cerca del 90% de las víctimas de homicidios son hombres. Son los hombres quienes en la construcción cultural de su masculinidad le corresponde el rol de osados y valientes y donde la conductade evitación del conflicto es identificada claramente como un rasgo femenino que ningún hombre debiera imitar si desea seguir considerado como tal entre sus pares (Márquez, 1999; Zubillaga y Briceño-León, 2001).

Buena parte de la violencia urbana debemos atribuirla a estas dimensiones culturales de la masculinidad. Sobre todo esto se vuelve aun más marcado entre los adolescentes quienes se encuentran en una fase de definición de su identidad y que, por lo tanto, son más vulnerables a este tipo de valores, pues deben sistemáticamente demostrar que no son más niños, sino hombres, aun a costa del riesgo de morir o matar por cualquier trivialidad.

miércoles, 11 de febrero de 2009

La Vanguardia Edición del martes, 08 marzo 1881, página 3,4 y 5

LA VIDA CONYUGAL EN LA INDIA

Los indígenas de la India inglesa tienen, tienen por decirlo así, una doble vida: la que se relaciona con lo exterior, que se encuentrabajo la influencia europea, y la interior, enque procuran conservar con exquisito cuidado sus prácticasy sus costumbres. Muy raravez puede levantarse la cortina que oculta esta última; pero la acción de la justicia ejercidapor los magistrados británicos, suele revelar estos misterios.

El delito de homicidio, especialmente, la muerte dada a las mujeres propias, coloca a los tribunales en las mayores dificultades para conocer los móvilesdel crimen.

El interés peculiar que tiene la causa de que vamos a ocuparnos, nos mueve a darle lugar en nuestras Cosas de allande.Chamdrasangji, hijo segundo del rajah de Oudeypoor, ha comparecido antelos jueces de Bombay por el delito de haber asesinado a su esposa.

En la fecha del crimen, Chamdrasangji tenia a poco más o menos 19 años.Aunque su educación no había concluido todavía y asistía ala escuela establecida enhonor del príncipe de Gales, tenia dos mujeres. La mayor, Nant Koover,no pasaba de los 18 años, y la otra, Rajkoover, todavía más joven,era superior en rango a la primera, pues si bien se habia casado después, tenía sobre ella las preeminencias de primera esposa. La abuela paterna del marido, Hariba, era su tía. Gozaba del privilegio de ser pardah, en virtudde lo cual podía enseñar su rostro a los parientes masculinos de su rama materna, pero a ningún otro hombre, ni siquiera a su cuñado.

El palacio del esposo tenia dos pisos además del bajo, y el primero lo ocupaba Rajkoover y sus doncellas,dedicándose el superior a la segunda mujer. La etiqueta de la corte prohibía terminantemente a la rane o primera esposa, bajar al piso inferior.

El joven príncipe estaba acostumbrado a comer con la segunda esposa, y ella misma traía los platos para servirle, así como otras veces, según los usosprimitivos de la dignidad real entre los rojpoots le cocía los alimentos.

El domingo 3 de julio de 1880 el príncipe volvió de la escuela, ydespués de haber comido, estaba mascando hojas de betel, cascando nueces y tomando el fresco de la noche en uno de los balcones del piso segundo, cuando un acontecimiento extraordinario conmovió todo el palacio. Una criada llamada Jivli, que en el juicio no ha podido decir su edad, y cuyo cuidado era el de barrer las habitaciones interiores, informó a su señor que Rajkoover había atado una cuerda a uno de los pilares de su cama y que se habia descolgado al piso inferior, que distaba 17 pies; que Champa, doncella de 18 años, y Pari, niña de 8 o 9, estaban en la habitación, y que no se le impidieron pero que se lo habían dicho a Jivli y a Nathli, otra doncella de la segunda mujer, que estaba sentada comiendofuera de la puerta.

Chamdrasangji bajó con Jivli, y registrando las habitaciones bajas y las afueras de la casa, encontró á Rajkoover en la vivienda del cocinero, que lindaba con el palacio, habiendo evidencia de que había entrado antes en la cabaña de un brahmán, situada debajo de la ventana de su cuarto.

Ni había ni hubo prueba de que allí o en la habitación del cocinero tuviera cita con un amante.

Al descubrirla la criada Jivli, la empujó por la espalda, y el marido la dio de palos diciendo: «Has traído la deshonra a la casa de mi padre.»

Según la declaración de la mujer del cocinero, su respuesta fue:

«No me gritéis ni me insultéis: he hecho mal, y yo misma me mataré;» después de lo cual fue empujada y llevada por la parte interior de las habitaciones hasta su propio cuarto.

Varios testigos presenciaron los acontecimientos posteriores, Jeslo, marido de Nathli, que era también criado de Ghamdrasangji, un niño de tres años llamado Lasir, y además las sirvientas. Rajkoover fue golpeada por su marido, primero con un palo, luego con otro, después con unos cordeles, y, por último, con su espada. Al fin, la segunda mujer, que no puede ser sospechosa, que habia logrado quitar de en medio la espada, obtuvo del celoso marido que diera fin a esta escena dolorosa. La pobre Rajkoover, que no habia hecho más que llorar y gritar, quedó encerrada, con los pies atados juntos en un garfio y con la cabeza más baja, tocando al suelo.

Un testigo asegura que confesó haber tenido relaciones con Sadat,chicuelo de 13 años, poeta y lector de poesías, que habia ido algunas veces al palacio en busca de destinos, y del cual habia recibido cartas; pero ella no sabia leer ni escribir.

Sadat tenia costumbre de visitar la cabaña del brahman, y el hijo del cocinero declaró que Champa había venido en aquel mismo domingo a solicitar que la leyese una carta, presumiéndose
que, era de Sadat y que Champa tenia encargo de su dueña de informarla de su contenido.

Puri, la sirvienta pequeña de Rajkoover, afirma que la rance habia salido otra vez de su cuarto por medio de la cuerda, después de haber hablado durante muchosdias de Sadat, cuyo padre, que habia pertenecido a la policía de Oudeypoor, habia estado, siendo ella una niña, al servicio del suyo.

Aquí terminan los testimonios claros, resultando indisputable la salida de la rance de su triste y penoso encierro a causa de una afección, extraviarla probablemente hacia Sadat, aunque éste niega haberla hablado ni siquiera una vez en su vida.Los malos tratos recibidos de su marido son igualmente incuestionables, aunque el juez decide que no son por si propios suficientes para haber causado la muerte, y el punto crítico de la controversia sobre el delito de Ghamdrasangjfi es si la crueldad hacia su mujer continuó en el lunes y en el martes despues de la ofensa.

Algunos testigos aseguran que la golpeó cruelmente el domingo, habiéndola amordazado antes para impedir que sus gritos se oyesen, y, que repitió el castigo el lunes. Ella quedó, por estos o por otros medios incapacitada de moverse de la esfera de su cuarto y se duda si su marido la hirió con la espada.

Por otra parte, los testigos de descargo niegan que fuera maltratada después del domingo; cuando según la expresión oriental, la sangre del marido ya no estaba caliente, que es en aquellos países una disculpa para todos los actos extremos. Las señoras de la familia, en conjunto, niegan los golpes del lunes y del martes, y según ellas, Rajkoover tenia conciencia de su culpa, no diciendo una palabra de Sadal, ni siquiera preguntando quien la habia denunciado, pudiendo apenas pronunciar en su delirio estas palabras. «Es el destino. ¡Padremío! ¡Madre mial»

Al principio comió y bebió, pero al dia siguiente permaneció inmóvil y no pudo tomar alimento. En la noche del lunes, el doctor hereditario, cuya familia habia cuidado a los rajahs de Oudeypoor durante cuatro generaciones, fue llamado a la casa. Chamdrasangji le enseñó una señal en el pié derecho de Rajkoover, que permaneció muda, y le dijo que era la mordedura de una serpiente. El médico conoció desde luego que estaba muriendo, y manifestó al marido que si conocia a alguien que tuviese un talismán para el veneno de la víbora, que lo llamara, por que él se iba a su casa.

Siendo costumbre india el bajar a los moribundos al piso inferior, a la mañana siguiente se hizo esta mudanza con Rajkoover, y por la tarde se corrió por la ciudad la noticia de que habia muerto de la mordedura de una serpiente.

En realidad, murió por la noche, abandonada, sola y desesperada. Un médico de Oudeypoor consintió en sentar la defunción en su libro diario, añadiendo que la habia recetado medicinas para la picadura de una vívora, y la misma explicación de la muerte dio el marido á su hermano mayor. A la mañana siguiente Rajkoover fue quemada a la usanza solemne del país, con sus aretes, sortijas, ajorcas y pulseras. El cuñado presidió el duelo.

El asunto hubiera terminado aquí. Habiendo encerrado a Sadat en una casa extramuros para que purgara su supuesto amor, su padre le procuró una evasión, escapándose ambos clandestinamente.

- Sin embargo, la pobre Rajkoover tenia una madre que, aunque también pardah, se sintió con el valor de un hombre para vengar a su desgraciada hija. A pesar de que el testimonio de Hariba habia sido favorable a su sobrino político, se habia dolido de la muerte de Rajkoover, y fue a contárselo todo á la madre. A los cuatro dias de la muerte llego ella, presentándose al agente político inglés para que se hicieran investigaciones sobre lo que a primera vista parecía un asesinato premeditado.

La incineración de Rajkoover ha impedido que se adquiera por la justicia una certidumbre absoluta del hecho. Resulta de los testimonios de un modo indudable, que Chamdrasangji golpeó severamente a su mujer en el arrebato de los celos.

Es posible que estos malos tratamientos hayan producido la muerte; pero en la opinión de los tribunales, no tenia este crimen por objeto y no ha sido su natural consecuencia. Si los golpes del lunes y martes se hubieran probado, indicios bastantes habría para suponer que eran la causa suficiente de la muerte, lo cual habria dado al delito el carácter de un asesinato a sangre fria.

Chamdrasangji ha sido, pues, condenado a una pena insignificante, con relación al delito de que Je acusaba la familia de Rajkoover.

martes, 10 de febrero de 2009

Senía Ahmed



Fue una de las primeras mujeres fundadoras del movimiento de mujeres en el Sáhara.

En 1985 fue elegida miembro del buro politico del Frente Polisario y en el mismo año fue gobernadora de la Wulaya (Smara).

Senía Ahmed, en su calidad de Miembro de la Secretaría Nacional del Frente Polisario, abogó por impulsar cambios en la legislación saharaui con el fin de modificar y derogar leyes y reglamentos a favor de la mujer saharaui y la erradicación de usos y prácticas que constituyan discriminación contra la mujer así como favorecer su integración a todos los niveles sociales, políticos y económicos.

En 1990 fue elegida secretaria general de la Unión Nacional de Mujeres Saharuis, UNMS y al mismo tiempo directora del 27 de Febrero. Durante su designación al frente de la dirección de la Escuela de Mujeres 27 de febrero, para la formación de mujeres, Senia Ahmed, desempeñó una importantísima labor en la lucha por la implantación de conceptos que favorecen las estrategias de género que facilitan los cambios sociales, y que a su vez movilizan a la sociedad saharaui hacia la adopción de políticas más igualitarias y democráticas.

En 1995 fue reelegida como secrteria gueneral de la UNMS y a los cuatro años designada delegada del Polisario en Suiza. Recientemente ha sido designada embajadora de la Republica Saharaui en Libia.

lunes, 9 de febrero de 2009

La Vanguardia Edición del sábado, 09 julio 1887, página 4,5 y 6

La boda de Conchita la gitana

No hay en toda la Península ibérica una gitana más popular ni menos gitana que la viuda de Antonio Montoya.

Concha Salazar sólo tiene de gitana la viveza de sus ojos negros y rasgados. Ni en el traje, ni en los andares, ni en las líneas más salientes de su rostro, ni en los contornos de su cuerpo hay signo alguno de gitanería.

Es, en toda la extensión de la palabra, una buena muchacha, dulce, sencilla y cándida, que tiene algo de la Graziella de Lamartine. Un amor puro, desinteresado y no satisfecho, pero sí correspondido, es la base de la celebridad de Conchita; celebridad conquistada a precio de los sinsabores, los disgustos y las penalidades sin cuento que forman la trama del pasillo trajicómico llevado ayer a juicio oral ante la Audiencia de Madrid.

Hasta hoy no entrará realmente en escena la que, sin ser protagonista, da nombre al lance puesto ahora en tela de juicio. Si no por su belleza, por su modestia, la figura deja gitana Conchita se destacaba ayer sobre todas las de las cañís que la acompañaban en su peregrinación al Palacio de Justicia.

Para otras los alamares, y los vestidos de grandes vuelos, y las multicolores peinetas, y los moños cuidadosamente trenzados, y las flores sobre el rodete, la sonrisa en los labios... Para ella, para la pobre Conchita, el luto en la saya, en el pañuelo, en el peinado, en el semblante y en lo más íntimo y profundo de un corazón ennegrecido por la tristeza y bañado por el llanto.

La historia de Conchita es tan breve como dolorosa.

La primavera del 86 la sorprendió, allá en Zamora, con una declaración de amor enviada desde Madrid por Antonio Montoya. El sí de la niña volvió loco de alegría al gitano mancebo. A mediados de agosto, la prometida esposa venía a Madrid para conocer a su futuro y concertarlos últimos preparativos de la boda. El 29 de aquel mes sobrevino una pendencia entre dos de los convidados a la zambra, y una lluvia de estacazos, tiros y pedradas puso inesperado y lamentable término al baile con que Antonio Montoya y Conchita Salazar festejaban su enlace.

Gritaron las mujeres, pelearon los hombres... Después aquello fue terrible: los defensores de la autonomía gitana fueron a la prevención del distrito, luego al juzgado de guardia, más tarde a la cueva del antiguo Principal, y por último a la Cárcel-Modelo. Allí, en estrecha celda, Antonio Montoya pasó á mejor vida: todo un idilio lúgubre.

Faltaban pocos minutos para las dos de la tarde cuando en las galerías resonó la voz formidable de un portero que gritaba ¡audiencia pública!

A paso de carga la multitud tomó posesión de la sala. Crugían las puertas al embate de la apiñada muchedumbre; algunas mujeres, envueltas por la avalancha, gritaban desaforadamente, y a duras penas logró la presidencia restablecer el orden.

En primera línea, sobre los banquillos, estaban los cinco procesados presos, y en segundo término los quince procesados libres.

La sala se llenó, literalmente, de bote en bote. El calor era casi insoportable. Sin duda para hacer efecto, aprovechando el silencio de la concurrencia, un portero depositó sobre una mesa colocada a la derecha de la presidencia las piezas de convicción: pistolas y navajas. El estrépito que éstas hicieron al caer, entrechocándose, sobre la mesa fue despampanante. Allí había armas para la defensa de toda una tribu. ¡Mucho jierro! ¡mucho jierro!

Aún con ser muy precisas las declaraciones del perito módico señor López Bustamante acerca de las heridas por él observadas en los guardias del Orden que tomaron por asalto el corralón de la calle de Mira el Río, y en un gitano defensor de la plaza, no lograron interesar ni conmover al auditorio, que reservaba su atención para más grandes empresas.

Con la misma y hasta más justificada indiferencia, escuchó el público la lectura de la prueba documental. Las declaraciones de los procesados merecen capítulo aparte.

Mientras los novios, los padrinos y algunos convidados fueron a la iglesia, Diego Montoya y otros se quedaron en el corralón tocando, cantando o bailando —que de todas estas faenas hubo para matar el tiempo. Regresaron de la iglesia—añade el declarante—y nos encontraron como nos habían dejado.

Después vino Pepe Heredia a pedirme un pedazo de bacalao, y yo le dije: hombre, no te puedo dar más que un poco, porque este pedazo me lo ha dado un amigo.—Pues para poco, más vale nada—me dijo Pepe.—Después me dio un palo o dos en el sombrero; vinieron mi mujer y mi prima, me marché a mi casa embriagao y allí me detuvieron al día siguiente.

Yo no estaba allí cuando la custión de los guardias, de modo que no vide nada.

Felipe Hernández también estaba embriagao, pero bastante,—según dice. Vinieron los guardias,—añade,— maltrataron a mi hermana, y yo, como hermano, me acerqué a un guardia, y le dije; ¿la va usted a dejar? La cuestión es que me dieron a mí dos sablazos.

Para defenderme y defender á mi hermana Socorro cogí un ladrillo o un adobe que había en el suelo y lo tiré a un grupo en que estaban un guardia y unas mujeres.

Yo tenía un peine en la mano, lo cual que de un sablazo me lo partió un guardia. Esto to el mundo lo vido.

Otro embriagao, Pepe Heredia, no sabe si dio o no dio un palo u dos a Diego Montoya. La jumera le tenía perturbado el sentío. Este es novio de la gitana Socorro. Al ver a ésta,junto a la puerta, maltratada por un guardia, sujetó al del Orden para que no pegara a Socorro. No ha visto, ni oido, ni entendido, ni sabido una palabra más.

Benigno González y Gervasio Montoya, tampoco vieron, oyeron ni entendieron lo que pasó en la custión. Juan Castellón, al ver la custión, se encerró con otros en un cuarto, y no sabe más.

Cristóbal Salazar, padre de la novia, dice: «Estábamos celebrando la boda, y allí había mucha gente, unos divertiéndose en la sala, otros en otras partes, y yo dando cumplimiento á to el mundo. En «aquellas intermedias» pasó la trifulca del bacalao, y las mujeres empezaron a chillar. Después vinieron los guardias, me prendieron y prendieron a toa la familia.» Cuando fuimos al Principal, dijimos: aquí estamos 20 hombres presos, ¿y por qué?» Cuando entraron los guardias había en el corralón muchas almas del pueblo, muchos gitanos y muchas mujeres. Hablía casi tantas almas como aquí, entre personas y almas.»

AI entrar con unas caballerías en el corralón, Juan Ramón Heredia se encontró con muchas personas y diez o doce menistros (guardias). De lo que pasó nada sabe, porque—¡cosa rara!—estaba «bastante borracho». En el cuerpo—añade—yo no llevaba arma ninguna; pero en mi casa me cogieron unas tijeras despuntás para esquilar caballerías.

Allí había mucha gente paisana y gitanos. Rafael Palacios entraba conmigo, después de la custión, y al probé también lo cogieron. A la lista de los que nada vieron, oyeron, ni entendieron, hay que añadir los nombres de Sérvalo Romero, Vicente Juan Montoya, Rafael Palacios, Ignacio Montoya, Manuel Salazar, Agustín Montoya, Luís Moya, Ramón Salazar y Juan José González (a) el Chirri.

Poco de notable tienen las declaraciones de tres guardias de orden público que intervinieron en el lance. A uno le pegaron un tiro, no sabe quién, ni cómo, varios estacazos, algunas pedradas y tal vez algún mordisco. El caso es que le pusieron hecho una lástima.

A otro le molieron a palos. Y todos, a una, dicen que entraron en son de paz, hasta que, acorralados y maltrechos por los gitanos, viéronse obligados a tirar del sable para defenderse y sostener el prestigio de la autoridad.

Los guardias pasan revista a los procesados y afirman que conocen por lo menos a tres. De los demás no recuerdan si estaban o no en la trifulca. Todos tres están contestes que fueron acometidos por cuantos gitanos y gitanas había en el corralón. Todos, por supuesto, niegan haber maltratado a persona alguna. Y todos creen que el que hizo el disparo no esté entre Jos procesados.

De esta opinión participa el testigo José Reyes. Según éste, a un alférez o teniente que en la calle de Mira el Río se presentó para restablecer el orden, se le disparó el tiro que fué a herir al guardia.

Con la declaración del testigo Reyes se da por terminada la prueba propuesta por el fiscal, y el presidente suspende la sesión para reanudarla a las doce del día de hoy.
(El Imparcial del 7.)

domingo, 8 de febrero de 2009

Violencia urbana


Violencia urbana



Un rasgo muy significativo de la nueva violencia urbana es que ella ocurre primordialmente entre los pobres de las grandes ciudades. La clase media y los sectores adinerados ven los pobres como una amenaza, y se sienten a sí mismos como las víctimas de las agresiones y delitos. Pero esto es sólo parcialmente cierto. Es la clase media, por supuesto, que sufre la delincuencia, pero, quienes verdaderamente padecen la violencia y, en particular, la violencia más intensa o letal, son los pobres mismos quienes son víctimas y victimarios en este proceso (Briceño-León, Camardiel y Avila, 1998). Es una violencia de pobres contra pobres.

Pudiera tenerse la tentación de derivar, a partir de esta cruda realidad, la conclusión que la pobreza es la causa de la violencia. Sin embargo, no existe una correlación tan clara y abierta entre estas dos situaciones, pues los países más pobres de América Latina como serían Haití, Bolivia o Perú, no aparecen entre aquellos que tienen mayores tasas de homicidios. Y lo mismo ocurre a lo interno de los países, la mayor violencia de Brasil no se encuentra en los pobres y sedientos Estados del nordeste, sino en los ricos y cosmopolitas estados de São Paulo y Rio de Janeiro (Zaluar, Noroña y Alburquerque, 1994). En Venezuela, los homicidios ocurren en el Área
Metropolitana de Caracas y en los ricos estados de Carabobo y Aragua y no en las pobres entidades, con mayores necesidades básicas insatisfechas, como Apure, Trujillo o Sucre (Briceño-León y Pérez Perdomo, 2000).

Ante esta situación hemos planteado una hipótesis alternativa: es el empobrecimiento y la desigualdad, y no la pobreza, lo que origina la violencia urbana que estamos presenciando. Es el empobrecimiento que ha hecho que para 1998, en 13 de 18 países de la región, el salario mínimo
fuera inferior al de 1980 y que el número total de pobres superase los 220 millones de personas (CEPAL, 2000).

TELÉFONOS DE EMERGENCIA CONTRA EL MALTRATO

AMBITO NACIONAL

Comisión para la investigación de Malos TratosTels.: 900 10 00 09 / 91 308 27 04(Para información de urgencia de malos tratos. Horario: de 10 a 14h. y de 16 a 18h.)

Instituto de la Mujer-Ministerio de Trabajo y Asuntos SocialesTel.: 900 19 10 10Tel.: 900 15 21 52 (para información a mujeres sordas)Es un servicio de ámbito nacional al que se puede llamar gratuitamente las 24 horas del día.
ANDALUCÍA
Tel.: 900 20 09 99(Servicio telefónico de información a la mujer, 24 horas)
ARAGÓN
Tel.: 901 50 45 04(Servicio telefónico, 24 horas)
ASTURIAS
Instituto Asturiano de la MujerTel.: 985 10 67 07
BALEARES
Comisión Interdepartamental de la MujerTel.: 971 17 65 65
CANARIAS
Tel.: 900 71 35 71(Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria. Teléfono gratuito deasistencia y asesorameitno a la mujer)
CANTABRIA
Tel.: 900 33 22 21(Teléfono de la mujer. Dirección General de la Mujer)
CATALUÑA
Tel.: 900 70 30 30(Servicio telefónico de atención social. Urgencias. Ayuntamiento de Barcelona)
CASTILLA-LA MANCHA
Dirección General de la MujerTel.: 925 26 72 00
CEUTA
Consejería de Sanidad y Bienestar SocialTel.: 956 52 82 00
EXTREMADURA
Tel.: 900 50 03 35(Teléfono de la mujer, 24 horas. Dirección General de la Mujer)
GALICIA
Tel.: 900 40 02 73(Teléfono de la mujer. Servicio Gallego de Igualdad)
MADRID
Dirección General de la MujerTel.: 901 50 45 04
MELILLAGabinete de la MujerTel.: 952 67 54 24
MURCIA
Secretaría de la MujerTel.: 968 36 66 29
NAVARRA
Instituto Navarro de la MujerTel.: 948 20 66 04
LA RIOJA
Dirección General de Bienestar SocialTel.: 941 29 11 00
PAÍS VASCO
Institiuto Vasco de la MujerTel.: 945 13 26 13
COMUNIDAD VALENCIANA
Dirección General de la MujerTel.: 96 398 56 00

Organismos Internacionales pro Derechos Humanos

Organismos Internacionales pro Derechos Humanos



Alianza para un mundo responsable, plural y solidario.

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Amnistía Internacional.

Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos.

Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo

Brigadas Internacionales de Paz

Centro de Derechos Reproductivos.

Centro de Documentación, Investigación e Información de los Pueblos Indígenas.

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional.

Comisión Andina de Juristas.

Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Comisión Interamericana de Mujeres

Comisión Internacional de Juristas

Comisión para la defensa de los Derechos Humanos en Centro América

Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer

Comité Internacional de la Cruz Roja

Conecta Sur

Consejo de Derechos Humanos

Convención Europea de Derechos Humanos

Corte Interamericana de Derechos Humanos

Coordinadora Contra la Represión Institucional y Policial

Corte Internacional de Justicia

Derechos Human Rights

Diakonia

ECPAT Internacional

Federación Iberoamericana del Ombudsman

Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

Fondo de Población de Naciones Unidas

Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe

Fundación Rigoberta Menchu Tum

HelpAge Internacional

Human Rights Watch

Instituto Interamericano de Derechos Humanos

Instituto Interamericano del Niño.

Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente

Plataforma de Información del Pueblo Indio

Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo

Programa de Acción Mundial para los Impedidos

Proyecto Desaparecidos

Red Latino Americana y Caribeña por la defensa de los Derechos de los niños, niñas y adolescentes

Save the Children

Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Unión Europea, Derechos Humanos y Democracia