
sábado 26 de diciembre de 2009
jueves 24 de diciembre de 2009
El alcohol genera violencia
El alcohol genera violencia
El ser humano no es violento por naturaleza. No obstante, la relación entre consumo de alcohol y conductas violentas constituye un problema social que a menudo tiene repercusión legal, y se ha ido incrementando en numerosas partes del mundo hasta, incluso, ser asumidas por algunas personas y grupos humanos como parte de la vida cotidiana, sea en forma resignada o como expresión de airadas protestas.
En diversos estudios sobre violencia se ha observado que el exceso de alcohol es determinante en muchos casos de violencia. Alrededor de un 50% de los casos de violencia de género están vinculados al consumo del alcohol.
El aumento del riesgo de conductas violentas por el consumo de bebidas al alcohólicas se produce por factores multicausales que dependen de la propia acción farmacológica del alcohol, de las características del bebedor y de las condiciones ambientales en que ocurre la ingestión de esa bebida.
Los efectos del alcohol sobre la estructura y el funcionamiento del sistema nervioso central afecta directamente la conciencia, la que nos permite razonar sobre nuestra propia existencia y reflejar, de manera adecuada, la realidad circundante, por lo que el consumo de alcohol puede promover alteraciones en las percepciones e ideas de las personas que han ingerido esta sustancia, lo que influye de modo negativo en sus relaciones con los demás y en la comprensión cabal de las circunstancias vividas. También puede ocurrir desinhibición, pérdida de control emocional, ruptura de códigos ético-morales y de las buenas costumbres de convivencia, lo que facilita la aparición de la violencia.
Las características individuales también actúan como moduladores. Según la personalidad del consumidor de alcohol, puede desencadenarse distintas actitudes y estilos de afrontamiento ante los eventos de la vida diaria: inestabilidad emocional, agresividad, poca tolerancia ante las frustraciones, pobre concepto de sí mismo y baja autoestima, e incluso acentuar determinados rasgos de la personalidad,
No menos importantes son las condiciones ambientales en las que se combinan el consumo de alcohol y las personas con mayor tendencia a reaccionar hacia las conductas violentas. La presencia de otros sujetos que también han ingerido estas sustancias, las aglomeraciones en los sitios de expendio, los patrones socioculturales que promueven la intolerancia, la falta de confianza y la incapacidad para el diálogo y la comunicación armónica también constituyen fuentes que favorecen la violencia.
Hay efectos producidos por el alcohol que promueven la sobrevaloración y seguridad en sí mismo del sujeto, lo que unido al entorpecimiento en sus capacidades de juicio y razonamiento, y al retardo en los reflejos, constituyen una de las principales causas de accidentes automovilísticos y en puestos laborales de riesgo, que son otras modalidades de conductas auto y heterodestructivas violentas
El nivel de alcohol en sangre, la severidad de la embriaguez y la asociación con otras drogas psicoactivas también marcan diferencias en la violencia ejercida bajo los efectos del alcohol.
La proclividad a la violencia influenciada por la ingestión de bebidas alcohólicas se puede producir tanto en un bebedor ocasional en estado de embriaguez como en el estado habitual de un dependiente alcohólico. Por tanto, beber cada vez menos para no llegar a la embriaguez o no beber será una invitación reflexiva protectora contra la violencia y sus consecuencias.
martes 22 de diciembre de 2009
SIDA, una gran mentira
SIDA, una gran mentira
La teoría de que el único causante del Sida es el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida es falsa. Ésa es la gran mentira. La verdad es que tener el VIH no implica necesariamente desarrollar sida. Porque el sida no es sino una etiqueta que se "coloca" a un estado de salud al que dan lugar numerosas patologías cuando el sistema inmune está bajo. Por lo tanto tener sida no equivale a una muerte segura. Las autoridades nos imponen a la fuerza la idea de que el sida es una enfermedad causada por un solo virus a pesar de que el propio Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, co-descubridor oficial del VIH en 1983, reconoció ya en 1990 que el VIH no es suficiente por sí solo para causar el sida. Otra evidencia es el hecho de que hay numerosos casos de sida sin virus VIH y numerosos casos de virus VIH sin sida. Por otro lado, aún no se ha conseguido demostrar que el virus VIH cause el sida, lo cual es una regla científica elemental para establecer una relación causa-efecto entre dos factores. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que el VIH es un retrovirus inofensivo que sólo se activa cuando el sistema inmune está debilitado.
Investigaciones de eminentes médicos indican que el VIH fue creado mientras se hacían ensayos de vacunación contra la hepatitis B en grupos de homosexuales. Y todo indica que el continente africano fue contaminado del mismo modo durante campañas de vacunación contra la viruela. Claro que otros investigadores van más lejos aún y afirman que el virus del sida fue cultivado como arma biológica y después deliberadamente propagado mediante la vacunación de grupos de población que se querían exterminar.
Ya en el congreso sobre sida celebrado en Copenhague en mayo de 1992 los "supervivientes del sida" afirmaron que la solución entonces propuesta por la medicina científica para combatir el VIH, el AZT, era absolutamente ineficaz. Hoy eso está fuera de toda duda. Pues se puede sobrevivir al sida... pero no al AZT. Este medicamento es más mortal que el sida. El simple sentido común permite entender que no es con fármacos inmunodepresores como se refuerza el sistema inmunitario. El sida se ha convertido en otro gran negocio. Por tanto, se promociona ampliamente combatirlo porque ello da mucho dinero a la industria farmacéutica
domingo 20 de diciembre de 2009
Relación entre las drogas y la violencia
La relación entre las drogas y la violencia se da en tres formas:
• A través de los efectos directos de las drogas sobre el comportamiento de las personas que las consumen (intoxicación);
• cuando motivan a los adictos a delinquir a fin de conseguir el dinero necesario para la compra de drogas, lo cual a su vez puede ser una actividad violenta en sí (el robo armado) o que implica
transacciones ilícitas que llevan a la violencia (como por ejemplo, la prostitución);
• a través de operaciones en los mercados ilícitos donde hay venta y compra de drogas (violencia relacionada al mercado).
jueves 17 de diciembre de 2009
Síndrome de Munchaüsen por poderes a menores
Todos los síntomas desaparecen en el niño, cuando éste se separa de la persona que lo está manipulando.
El síndrome de Munchausen es una forma particular del maltrato infantil, aparece generalmente en familias disfuncionales o padres desajustados que en su mayoría presentan bajos niveles culturales y educacionales, es el resultado de un largo período de maltrato que comienza de forma pasiva y termina poniendo en peligro real la vida del niño. El Síndrome Munchausen fue descrito por Ascher en 1951 y se descubre en el niño por Meandow en 1979, su diagnóstico resulta difícil precisamente por las circunstancias que lo tipifican así como por su variabilidad, Este trastorno casi siempre involucra a una madre que abusa de su niño buscándole, o para ella misma, atención médica innecesaria. Se trata de un síndrome raro, poco comprendido cuya causa es desconocida.
lunes 14 de diciembre de 2009
Definición de abandono emocional a menores
y demandas del niño/a.
viernes 11 de diciembre de 2009
Las drogas Psiquiátricas generan Violencia
El incremento de la violencia inexplicable y mortal es algo nuevo y perturbador en la comunidad.
En 1997 la Revista de la Academia Americana de Psiquiatría y Legislación, publicó que el paciente promedio en prisión es joven de 19 años con un }istorial de abuso de sustancias o adicción a varias drogas. Todos los pacientes en este estudio habían sido tatados con psicotrópicos (drogas que alteran la mente) y en esa población había "una alta incidencia de agresividad".
En 1995, una conferencia nórdica informó que, en particualr, los nuevos antidepresivos tenían un efecto estimulante similar al de las anfetaminas y las personas que las consumen podían volverse "agresivas" o "tener alucinaciones o pensamientos suicidas".
En 1995, nueve psiquiatras australianos insistieron en que los nuevos antidepresivos, los inhibidores de Recaptura de la Serotonina (SSRIs), se vendieran con una advertencia, ya que varios pacientes se habían hecho cortes en su cuerpo o habían tenido pensamientos violentos. Los daños autodestructivos habían iniciado después de iniciar el tratamiento o cuando se modificaban las dosis, y cesaban cuando se descontinuaba la droga. Un paciente les dijo; "No queria morir. Sentía que quería partir mi cuerpo en pedazos". Otro informó: "Tomé mi cuchillo con la mano derecha y deseaba cortarme la izquierda desde la muñeca".
Un estudio canadiense de 1975, que investigaba los efectos de las drogas psiquiátricas en los prisioneros, descubrió que "los incidentes de agresión violenta ocurrian con mayor frecuencia en los internos que tomaban medicamentos psicotrópicos (que alteran la mente) que en los internos que no los tomaban"
Entre 1988 y 1992 se informó de 90 niños y adolescentes tuvieron un comportamiento suicida o violento y auto destructivo al tomar uno de los nuevos antidepresivos. El informe sobre reaciones adversas de la Administración para Alimentos y Medicamentos sobre esta droga reveló que un niño de 12 años experimentó hostilidad, confusión, se puso violento y tenía la "mirada vidriosa" al tomar la droga. Otro adolescente de 16 años que había tomado la droga durante 50 días experimentó hostilidad, depresión psicótica y alucinaciones, siendo que no tenia historial de padecimientos psiquiátricos.
Culpar de la Violencia a la "Enfermedad Mental", Otro Engaño de la Psiquiatría
Las hojas de Información del fabricante revelan que las drogas psiquiátricas pueden provocar embotamiento emocional, gitación, alucinaciones, reacciones maniaticas, delirio, sueños extraños, agresividad, excesiva sensibilidad a la crítica o psicosis. Los psiquiatras con frecuencia culpan de este comportamiento violento a la "enfermedad mental" de la persona o a que se suspende el uso de la "medicación" psiquiátrica (que no son más que drogas pesadas que alteran la mente); pero ese comportamiento es más bien el resultado de los efectos de retiro de la misma droga. Un estudio médico danés de 1995 informó que los sintomas de retiro de las drogas psicotrópicas que causasn dependencia son: "Cambios emocionales: Miedo, terror, pánico, temor a volverse loco, pérdida de la autoconfianza, inquietud, irritabilidad, agresión, impulso por destruir y, en los peores casos, impulso por matar".
En 1990, CCHR pidió a los psiquiatras estadounidenses y a la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA en sus siglas en inglés) expedir notas de advertencia sobre las más recientes drogas psiquiátricas que causan violencia y suicidio, como el antidepresivo Prozac. CCHR presentó una queja formal y suministró la evidencia procedente. El 20 de septiembre de 1991 la FDA respondió. Ordenó un comité consultivo para que mantuviera audiencias para investigar la seguridad y efectividad de las drogas antidepresivas. Un panel de nueve psiquiatras, muchos con lazos financieros con las compañías, escucharon el testimonio de los expertos médicos, así como a las víctimas de estas drogas. No hicieron nada.
No fue sino hasta trece años después, el 15 de octubre de 2004, cuando finalmente la FDA ordenó a las compañías farmacéuticas que pusieran advertencias en “recuadro negro” a las cajas de antidepresivos; que adviertan que pueden provocar ideas y conducta suicida en niños y adolescentes. Nueve meses le tomó a la FDA expedir otra nota de advertencia a los médicos: que vigilaran la conducta suicida en adultos que
tomen antidepresivos.
Las advertencias de la FDA reivindicaron las afirmaciones de CCHR y sus testimonios de pacientes y familiares de 1991. Sin embargo, millones de hombres, mujeres y niños ya habían sido sometidos a peligrosas drogas por más de una década. Actualmente la controversia sobre el asunto va en aumento, y las advertencias internacionales se expiden a ritmo acelerado, citando los efectos de dependencia a las drogas: adicción, manía, hostilidad, agresión, psicosis, suicidio y violencia.






















