CONTRA EL MALTRATO, LA PALABRA Headline Animator

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domingo, 14 de marzo de 2010

Mitos sobre la Violencia Familiar

Mitos sobre la Violencia Familiar

El problema de la violencia familiar está muy exagerado.

El maltrato es la causa más común de lesiones o daño en la mujer, más aún que los accidentes automovilísticos, violaciones o robos combinados. Las secuelas de la violencia doméstica producen altísimos costos al estado y a la sociedad en general. La violencia física es la causa de un cuarto de todos los intentos de suicidio realizados por la mujer. El 20% de las consultas de guardia realizadas por mujeres son resultado del maltrato físico de novios o maridos. El 50% de los hogares padece de alguna forma de violencia. Debido a la proyección geométrica de la epidemia estas estadísticas se irán incrementando con el paso del tiempo si no hacemos algo para detenerla.
Hombres y mujeres han peleado siempre; es natural.

En cada familia o relación existen conflictos ocasionales o más o menos permanentes, pero no hay necesidad de resolverlos mediante la violencia.
La violencia familiar es un problema de las clases sociales bajas y de las poblaciones marginales.
La violencia familiar se produce en todas las clases sociales, sin distinción de factores sociales, raciales, económicos, educativos o religiosos. Las mujeres maltratadas de menores recursos económicos son más visibles debido a que buscan ayuda en las entidades estatales y figuran en las estadísticas. Suelen tener menores inhibiciones para hablar de este problema, al que consideran "normal". Las mujeres con mayores recursos buscan apoyo en el ámbito privado y no figuran en las estadísticas. Cuanto mayor es el nivel social y educativo de la víctima, sus dificultades para develar el problema son mayores, por diversas razones. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la carencia de recursos económicos y educativos son un factor de riesgo, ya que implican un mayor aislamiento social.
El maltrato generalmente se produce una sola vez. Debería ser un asunto familiar privado, no un crimen.
El incidente de maltrato rara vez es un hecho aislado. En realidad el maltrato generalmente se produce como una escalada en frecuencia e intensidad, con el agravante de tener un comienzo insidioso (la víctima no lo nota al principio).
Si la mujer maltratada realmente quisiera, podría dejar a su abusador.
Muchas mujeres dejan a sus parejas. La violencia familiar es el motivo del 50% de los divorcios de clase media. Muchas mujeres que se divorcian por abuso eligen no hablar de la violencia. Sin embargo existen razones sociales, económicas, culturales, religiosas, legales y/o financieras que mantienen a las mujeres dentro de .la relación. El miedo es otra de las razones que las hace permanecer en sus hogares. Los peores episodios de violencia suceden cuando intentan abandonar a su pareja. Los golpeadores tratan de evitar que las mujeres se vayan a través de amenazas de lastimarlas o matarlas, de lastimar o matar a sus hijos, de matarse ellos o de quedarse con la tenencia de los chicos. Si ellas de todas maneras pueden abandonarlos, un 30% de los golpeadores son capaces de encontrarlas, acosarlas y maltratarlas nuevamente.
No existe la violación conyugal.
Por lo menos una quinta parte de las mujeres maltratadas son forzadas a mantener relaciones sexuales durante el episodio de violencia o inmediatamente después. De la misma manera son forzadas a realizar actos sexuales indeseados. El 60% de ellas son sexualmente abusadas por sus parejas.
El embarazo detendrá la violencia.
Frecuentemente hay un aumento de la violencia durante el embarazo y muchas veces el primer episodio de violencia física se produce durante el embarazo. Generalmente los golpes se dirigen especialmente al vientre de la mujer, produciéndole un aborto o complicaciones en el embarazo.
Muchas jóvenes inician una relación con un hombre violento al quedar embarazadas.

Los chicos no se dan cuenta de que su madre es golpeada, por lo cual no son afectados.
Al menos en la mitad de los hogares en los que la madre es maltratada, también lo son los niños. También pueden ser lastimados por la violencia en contra de su madre, a través de objetos voladores, o mientras están en sus brazos. Aún cuando los niños sólo sean testigos de la violencia contra la madre, las consecuencias para su salud y su supervivencia son graves. Frecuentemente son ellos quienes instan a la madre a abandonar la relación violenta o quienes se interponen entre los padres para proteger a la madre.
Los varones tienen más posibilidades de convertirse en violentos cuando crecen. Las niñas aprenden que la sociedad acepta la violencia hacia las mujeres.
El riesgo que los niños se conviertan en víctimas primarias es un 50% más alto en los hogares en los que existe violencia conyugal.
Las mujeres maltratadas son masoquistas y locas, provocan y disfrutan del maltrato.
Las mujeres no provocan ni merecen el maltrato. Merecen una vida libre de violencia. De la misma manera que sucede con la violación, se hace el intento de acusar a la víctima del comportamiento del atacante. Los golpeadores comúnmente echan la culpa de su comportamiento a frustraciones menores, al abuso de alcohol o drogas o a lo que su pareja pudo haber dicho o hecho. La violencia, sin embargo, es su propia elección. No conocen maneras no violentas de manejar su enojo.
Las reacciones de la mujer maltratada frente a la violencia son normales y necesarias para sobrevivir, dadas las circunstancias. Ella no está loca ni disfruta del maltrato. Generalmente lo que siente es miedo, impotencia, debilidad y vergüenza. Sigue ilusionada en que su pareja va a cambiar. El muestra remordimientos o promete que va a cambiar.
Los hombres que maltratan a sus mujeres están enfermos y no son responsables por sus acciones.
El maltrato es un comportamiento aprendido de las experiencias de la infancia y de los mensajes sociales justificando la violencia contra las mujeres. Los hombres que maltratan a sus mujeres o a sus hijos son, por lo general, sumamente seductores y agradables. También son excelentes vecinos y cumplidores en el trabajo. Si realmente estuvieran enfermos serían violentos no sólo dentro del hogar, sino también fuera de él. Pocos de ellos presentan alguna patología. Los golpeadores no están fuera de control y acusan a sus parejas de provocarla. Este mito permite justificar la violencia, evitando que la sociedad sancione el maltrato.
La violencia familiar es provocada por el alcohol y las drogas.
El alcohol y las drogas son factores de riesgo, ya que reducen los umbrales de inhibición, pero no producen la violencia. La combinación de modos violentos para la resolución de conflictos con adicciones o alcoholismo suele aumentar el grado de violencia y su frecuencia. Muchos golpeadores no abusan ni de las drogas ni del alcohol y muchos abusadores de drogas o alcohol no son violentos. Son dos problemas separados que deben ser tratados por separado.
Los violentos no cambian.
Los hombres que golpean pueden aprender a ser responsables de su propio comportamiento y pueden aprender modos no violentos de actuar o comunicarse. Obviamente, los cambios sólo se producirán si el violento toma conciencia de su problema y desea solucionarlo.
Una vez que se detienen los golpes, todo va a estar bien.
El abuso psíquico, emocional y sexual generalmente son anteriores a los golpes y continúan aún cuando éstos se hayan detenido. Estos comportamientos también deben cesar para poder comenzar el proceso de reparación. Las mujeres maltratadas sienten miedo, ansiedad, indefensión, ira y vergüenza. Se desarrolla una muy pobre autoestima debido a los constantes insultos y desvalorización de su pareja. Habitualmente es aislada por su pareja y ha perdido contacto con amigos y familia. Suele estar asustada de ser culpabilizada por ellos de la violencia. El soporte de amigos, familiares y la comunidad son necesarios para reconocer sus fuerzas y para creer que ella es una buena persona que merece una vida libre de violencia. La recuperación de la violencia es un proceso que puede llevar un tiempo muy largo.
La violencia emocional produce secuelas tan severas que muchas veces se diagnostican psicopatologías graves como consecuencia del maltrato.
La violencia doméstica sólo es un problema familiar.
Es un crimen contra la sociedad agravado por el vínculo, de la misma manera que lo es la violencia entre extraños,. Problemas sociales como el alcoholismo, las adicciones, la delincuencia juvenil, el suicidio y la fuga de hogar aumentan cuando hay violencia en el hogar. Las empresas pierden billones de dólares al año debido al ausentismo y la baja productividad resultante de la violencia familiar. Los costos médicos producidos por violencia familiar ascienden a millones de dólares. Las comunidades gastan millones de dólares al año en intervenciones a través de los programas de asistencia y prevención de la violencia.

jueves, 11 de marzo de 2010

Definición de corrupción a menores

Definición de corrupción a menores
Se refiere a “conductas que impiden la normal integración del niño/a o adolescente y refuerzan pautas de conducta antisocial o desviadas (especialmente en el área de la agresividad, sexualidad o drogas)”. Ello puede manifestarse de dos maneras:

• Los padres o tutores facilitan y refuerzan pautas de conducta antisocial o desviadas que impiden su normal integración.

• Los padres o tutores utilizan al menor como “tapadera” para la realización de acciones delictivas (robos, transporte de drogas...).

martes, 9 de marzo de 2010

TEXTO PARA LA REFLEXIÓN

TEXTO PARA LA REFLEXIÓN



Los Movimientos Feministas surgieron como una poderosa arma de lucha contra el Cristianismo. Los pasos a dar, tal como fue ideada la operación, son los siguientes:

a) Destrucción de la mujer mediante la eliminación de su dignidad. El procedimiento seguido, con resultados bastante eficaces, no ha sido otro que el de imbuir en la mujer la necesidad de realizarse a sí misma y emanciparse de la autoridad del marido; y con ella, del estado de esclavitud al que el varón, según el Feminismo, la ha sometido durante siglos.

b) Una vez anulada la dignidad de la mujer y trastocados sus sentimientos y la propia idea de sí misma, acabar con la Familia. Con la Familia en general y, más particularmente con la Familia cristiana.

c) Destruida la Familia, al fin y al cabo fuente y lugar de formación de los nuevos hijos de Dios, la tarea de arrancar de raíz cualquier indicio de cristianismo de la sociedad humana, se convierte en cosa fácil.

El tema tiene particular relevancia y aplicación en el mundo moderno en lo referente a la vida conyugal. Las modernas doctrinas, en las que es preciso incluir a numerosos teólogos católicos, se resisten a admitir la autoridad del marido sobre la esposa. Por la razón de que tal prerrogativa —suelen decir— supone una disminución de la dignidad de la mujer. De ahí la tendencia casi unánime a rechazar un conocido texto de San Pablo: Las mujeres [estén sujetas] a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo, del cual él es el salvador. Pues como la Iglesia está sujeta a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo (Ef 5: 22–24).

Tales opositores suelen pasar por alto el hecho de que el Apóstol añada a continuación que deben los maridos amar a sus mujeres, como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama (Ef 5:28). Como igualmente omiten la afirmación, también del Apóstol, según la cual la mujer es gloria del hombre (1 Cor 11:7).

La intención retorcida de las doctrinas feministas se manifiesta claramente en la costumbre, ya convertida en hábito, de olvidar demasiadas cosas. Por ejemplo, la necesidad absoluta de que en todo tipo de sociedad, grande o pequeña —incluida la conyugal—, deba existir una autoridad; a no ser que se quiera incidir en la anarquía y en la consiguiente desaparición de tal sociedad. De hecho, el empeño en no reconocer una verdad tan evidente es otra de las causas que ha conducido a la destrucción de la Familia en la sociedad moderna.

Y puesto que tal necesidad viene exigida por la misma naturaleza de las cosas, nadie puede reclamar razón alguna para sentirse humillado o disminuido por el hecho de no estar constituido en autoridad. Tal despropósito sería semejante a una situación, bastante disparatada por lo demás, en la que el hombre se sintiera humillado por poseer meramente la condición de creatura y no ser Dios. Pero la humillación solamente puede considerarse existente cuando se deja de reconocer, de la forma que sea, la dignidad debida a una persona. ¿Y cómo puede sentirse ofendido, en su dignidad de persona, alguien a quien le son reconocidos honrosamente su puesto, amén de la labor irremplazable y digna que en él está llevando a cabo? Las doctrinas feministas se empeñan en confundir la distinción de funciones con una diferencia de dignidades que, por otra parte, la sana doctrina no ha enseñado jamás. ¿Cómo es posible honradamente acusar de desconocedor de la dignidad de la mujer a quien dice, como se ha visto arriba, que quien ama a su mujer, a sí mismo se ama? Añadiendo además, algo más adelante, que ni la mujer sin el hombre, ni el hombre sin la mujer, en el Señor. Porque si la mujer procede del hombre, así el hombre nace de la mujer; y todo de Dios (1 Cor 11: 11–12). Está claro, por lo tanto, para quien desee ver las cosas honestamente y sin prejuicios, que el Apóstol proclama firmemente la igualdad esencial en la dignidad de ambos sexos.

Por si fuera poco, conviene recordar que el rechazo de la mujer a aceptar determinadas actitudes, tanto de sumisión como de pertenencia, supondría la negativa a reconocer como reales y auténticas cualidades que, en realidad, son esenciales y propias del amor. Lo cual se traduciría en el rechazo absoluto del amor como tal. Si se tiene en cuenta que la función de amar —con la consiguiente y recíproca de ser amado— es un constitutivo fundamental de la naturaleza del ser humano, las consecuencias se deducen por sí solas. En definitiva, todo conduciría a situar a ese ser humano en un grado más inferior en la escala de los seres vivos, cual es exactamente el del animal irracional.
INCREIBLE ¿ NO?.

domingo, 7 de marzo de 2010

Día Internacional de la Mujer Trabajadora


Día Internacional de la Mujer Trabajadora

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o también Día Internacional de la Mujer) se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.
El nacimiento del Día Internacional de la Mujer, contrariamente a lo que se creía en todos los aforos, no radica en un acontecimiento aislado, sobre el que ni tan siquiera existía consenso entre la historiografía norteamericana y la española, sino que ha de encuadrarse en un contexto histórico e ideológico mucho más amplio.
En la historiografía española la conmemoración del 8 de marzo se vincula, erróneamente, al incendio ocurrido el citado día del año 1908 en una fábrica textil de Nueva York, provocado por el propio empresario ante las obreras declaradas en huelga y encerradas en el inmueble. En la historiografía estadounidense se vincula, también erróneamente el origen del 8 de marzo a una manifestación de trabajadoras del sector textil en la ciudad de Nueva York que reivindicaban mejoras laborales.
En 1909 se celebró por primera vez en los EEUU el día de la mujer trabajadora respondiendo a una declaración del Socialist Party of America. Este día, 8 de marzo, fue propuesto en 1910 como día internacional de la mujer trabajadora durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Dinamarca. En 1911, al año siguiente y en respuesta a este decreto, más de un millón de mujeres y hombres europeos participaron en manifestaciones por demandas de igualdad para la mujer.La decisión de convertir esta celebración en una festividad internacional corrió a cargo de Clara Zetkin (1857-1933), líder del movimiento alemán de mujeres socialistas. Pero la propuesta presentada por Clara Zetkin en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, para organizar la celebración de un Día Internacional de la Mujer no era del todo original. Tenía un antecedente en el qué inspirarse, el Women's Day que las socialistas estadounidenses llevaban celebrando desde 1908, cuya finalidad era la reivindicación del derecho al voto para las mujeres.

El 8 de marzo de 1977 la oficina de los Naciones Unidas declaró ‘El Día Internacional de Mujeres Trabajadores’, y el color para representar los esfuerzos de las mujeres que murieron es el lila. Respecto a por qué el color lila representa a las mujeres hay dos teorías. La primera de ellas parte de la mezcla de colores vista en las actividades anteriores (rosa y azul) y de los valores con los que se asocian: rosa=niña, azul=niño. El lila representa la superación y el rechazo de una sociedad sexista que ha traído consigo una sociedad desigual para mujeres y hombres, puesto que las esferas de la vida, las ocupaciones, trabajos, diversiones, posición, etc en las que estaban presentes unos y otras vienen condicionados por ser chico o chica o, mejor dicho,
por lo que la sociedad dice que es ser chico o chica y no por causas naturales. Por esto el color lila se identifica fundamentalmente con el feminismo.
La segunda de estas teorías sobre el color lila como símbolo del movimiento feminista y de las luchas de las mujeres señala que éste era el color de las camisolas del uniforme que llevaban las trabajadoras de la fábrica del textil de Nueva York en la que la leyenda sobre el 8 de marzo tuvo su origen. En este caso, el color es un homenaje y un recuerdo a estas mujeres y a su lucha que simboliza la lucha del movimiento de mujeres.
Es importante recordar que este día no es para celebraciones. Este día es para conmemoraciones y dar a las mujeres el respeto y la igualdad que se merecen. La situación de la mujer ha avanzado de forma muy significativa desde aquel 8 de marzo, sin embargo, todavía quedan muchas cosas por hacer para que la igualdad sea completa entre hombres y mujeres.





viernes, 5 de marzo de 2010

EL AGUA POTABLE EN LA VIDA DE LA MUJER

EL AGUA POTABLE EN LA VIDA DE LA MUJER


Entre el año 1850 y el 1880 sucedió algo increíble para el futuro de las mujeres sobre lo que probablemente nunca hemos reflexionado, y aunque no parece tener relación con sus vidas terminó siendo fundamental para la recuperación de su dignidad. En esos treinta años se inventaron y perfeccionaros los mecanismos para producir y hacer llegar agua potable a las ciudades más superpobladas y alejadas de las fuentes naturales del saludable elemento.
Hasta ese momento, el agua de consumo, salvo excepción, no era potable, es decir, estaba cargada de bacterias y gérmenes que producían miles de enfermedades infecciosas, muchas de ellas graves o mortales (recuerde que no existían los antibióticos antes de 1929). Esta situación multiplicaba por ocho o por diez los índices de morbi-mortalidad infantil. Dicho de otra manera, hasta finales del siglo XIX sólo uno de cada diez embarazos llegaba a transformarse en un bebé que llegaba a cumplir un año de vida. Los otros nueve eran abortados en épocas tardías del embarazo o morían en el episodio peri natal. Y esto significa que, si una mujer (cumpliendo con la pauta de construir familias de gran progenie, que era lo usual en ese momento) quería tener, digamos, tres hijos, debía pasar más o menos por treinta embarazos... ¡¡¡Treinta!!!
Con esta cruel realidad no es difícil entender por qué la mujer casada estaba condenada (si quería cumplir con lo que se esperaba de ella) a estar casi encerrada en su casa. Permanentemente embarazada, pariendo o llorando el duelo de los bebés que había perdido.
En un entorno donde la mayoría de las personas llegaban con suerte, a cumplir 45 ó 46 años, esta situación determinaba POR FUERZA que la mujer no tuviera espacio para ningún tipo de participación fuera del hogar. Y no se trataba del rol que el hombre o la sociedad le dieran o no le dieran, sino simplemente de que no había otra posibilidad para su rol que no fuera quedarse en la casa, salvo que renunciara a tener hijos, una decisión prácticamente imposible hasta mediados del siglo XX.
La aparición de agua potable invierte totalmente estos porcentajes; si hasta 1850, de cada diez embarazos sólo podíamos encontrar un niño vivo al año de nacer, desde la segunda mitad del siglo, ocho de cada diez embarazos se transformarán en un niño que festejará su primer año de vida.
Este solo cambio establece la posibilidad de reducir a unos pocos años el tiempo que debía pasar embarazada una mujer que decidiera tener hijos. Súmele a esto el cambio que operó la sociedad industrial en la evolución de la familia y tendrán entonces el surgimiento de una nueva mujer. Una mujer que, con la aparición de la píldora anticonceptiva, en pleno siglo XX, está en condiciones de decidir no sólo si va a estar en la casa embarazándose y pariendo, si no también cuántos hijos quiere tener y cuándo, hasta dónde necesita dedicarse a ellos y qué hará con el resto de su tiempo. Por ejemplo trabajar fuera de la casa. Por ejemplo producir su propio dinero. Por ejemplo luchar por la igualdad de sus derechos.

miércoles, 3 de marzo de 2010

La fístula obstétrica

La fístula obstétrica

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) describe este trastorno como el problema más devastador de toda la discapacidad relacionada con el embarazo y calcula que afecta aproximadamente a entre 50.000 y 100.000 mujeres cada año en todo el mundo. Es especialmente común en el África subsahariana, donde la población tiene dificultad en obtener atención sanitaria de calidad. La Organización mundial de la salud (OMS) estima que por lo menos 8.000 mujeres etíopes tienen nuevas fístulas cada año
La fístula obstétrica es cuando la pelvis de una gestante no es lo adecuadamente amplia para posibilitar que el bebé nazca por vía vaginal. . Dicha obstrucción puede deberse a que la pelvis de la mujer sea demasiado pequeña, o a que el bebé no esté en la posición debida, o que tenga la cabeza demasiado grande. Las causas subyacentes del problema son embarazos a edades demasiado jóvenes, la pobreza, la malnutrición y la falta de educación. Entre otros efectos que produce, el de la comunicación de las estructuras pélvicas es el más significativo: la vejiga, uretra o el recto se comunican con la vagina o el cuello uterino, provocando que los excrementos(orina y las heces) sean expulsados sin control..

El promedio de edad de las mujeres que la padecen es menor a los 25 años. De hecho, varias son adolescentes de 13 ó 14 años. Asimismo, esta fístula aparece más en mujeres que serán madres por primera vez(primíparas), malnutridas o con más de tres hijos, aunque la falta de recursos médicos básicos también es un factor a considerar.
Sin embargo, según diversos galenos especializados, las secuelas psicológicas pueden ser más severas que las físicas. Por ejemplo, los problemas en la retención de la micción y las heces hacen que la sociedad en donde viven las excluya por considerarlas inferiores; un ejemplo de ello es el del marido y su familia, quienes las abandonan.

lunes, 1 de marzo de 2010

Los videojuegos infantiles y la violencia

Los videojuegos infantiles y la violencia

Según se demuestra en estudios realizados, los videojuegos infantiles fomentan la violencia .La práctica de la tortura "virtual" puede ser cotidiana en la vida de los niños y menores de edad cuando acceden, sin ningún tipo de control, a videojuegos que fomentan estas prácticas en las salas de alquiler de videojuegos o en la soledad de su cuarto adquiriendo el videojuego o utilizando Internet se esta convirtiendo en un hecho habitual.

Los niños y menores de edad pueden comprar libremente, sin que nada le advierta de los riesgos, videojuegos que permiten con un "click" torturar lentamente a sus enemigos, liderar una banda en una prisión o degollar a un centinela.

Si el menor de edad quiere consultar la lista de videojuegos acude a revistas especializadas en las que se encontrará que se resaltan las torturas, las matanzas y la sangre como elementos lúdicos relevantes en el ámbito publicitario o de promoción.

Si los padres desean poner límites a estos videojuegos se encontrarán con el hecho de que no hay legislación que pueda regular el fomento de estas prácticas atentatorias contra los derechos humanos y ni siquiera, en una buena parte de los casos, la etiqueta en la carátula de los videojuegos indicará si es un juego para adultos o para menores de 18 años.

TELÉFONOS DE EMERGENCIA CONTRA EL MALTRATO

AMBITO NACIONAL

Comisión para la investigación de Malos TratosTels.: 900 10 00 09 / 91 308 27 04(Para información de urgencia de malos tratos. Horario: de 10 a 14h. y de 16 a 18h.)

Instituto de la Mujer-Ministerio de Trabajo y Asuntos SocialesTel.: 900 19 10 10Tel.: 900 15 21 52 (para información a mujeres sordas)Es un servicio de ámbito nacional al que se puede llamar gratuitamente las 24 horas del día.
ANDALUCÍA
Tel.: 900 20 09 99(Servicio telefónico de información a la mujer, 24 horas)
ARAGÓN
Tel.: 901 50 45 04(Servicio telefónico, 24 horas)
ASTURIAS
Instituto Asturiano de la MujerTel.: 985 10 67 07
BALEARES
Comisión Interdepartamental de la MujerTel.: 971 17 65 65
CANARIAS
Tel.: 900 71 35 71(Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria. Teléfono gratuito deasistencia y asesorameitno a la mujer)
CANTABRIA
Tel.: 900 33 22 21(Teléfono de la mujer. Dirección General de la Mujer)
CATALUÑA
Tel.: 900 70 30 30(Servicio telefónico de atención social. Urgencias. Ayuntamiento de Barcelona)
CASTILLA-LA MANCHA
Dirección General de la MujerTel.: 925 26 72 00
CEUTA
Consejería de Sanidad y Bienestar SocialTel.: 956 52 82 00
EXTREMADURA
Tel.: 900 50 03 35(Teléfono de la mujer, 24 horas. Dirección General de la Mujer)
GALICIA
Tel.: 900 40 02 73(Teléfono de la mujer. Servicio Gallego de Igualdad)
MADRID
Dirección General de la MujerTel.: 901 50 45 04
MELILLAGabinete de la MujerTel.: 952 67 54 24
MURCIA
Secretaría de la MujerTel.: 968 36 66 29
NAVARRA
Instituto Navarro de la MujerTel.: 948 20 66 04
LA RIOJA
Dirección General de Bienestar SocialTel.: 941 29 11 00
PAÍS VASCO
Institiuto Vasco de la MujerTel.: 945 13 26 13
COMUNIDAD VALENCIANA
Dirección General de la MujerTel.: 96 398 56 00

Organismos Internacionales pro Derechos Humanos

Organismos Internacionales pro Derechos Humanos



Alianza para un mundo responsable, plural y solidario.

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Amnistía Internacional.

Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos.

Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo

Brigadas Internacionales de Paz

Centro de Derechos Reproductivos.

Centro de Documentación, Investigación e Información de los Pueblos Indígenas.

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional.

Comisión Andina de Juristas.

Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Comisión Interamericana de Mujeres

Comisión Internacional de Juristas

Comisión para la defensa de los Derechos Humanos en Centro América

Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer

Comité Internacional de la Cruz Roja

Conecta Sur

Consejo de Derechos Humanos

Convención Europea de Derechos Humanos

Corte Interamericana de Derechos Humanos

Coordinadora Contra la Represión Institucional y Policial

Corte Internacional de Justicia

Derechos Human Rights

Diakonia

ECPAT Internacional

Federación Iberoamericana del Ombudsman

Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

Fondo de Población de Naciones Unidas

Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe

Fundación Rigoberta Menchu Tum

HelpAge Internacional

Human Rights Watch

Instituto Interamericano de Derechos Humanos

Instituto Interamericano del Niño.

Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente

Plataforma de Información del Pueblo Indio

Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo

Programa de Acción Mundial para los Impedidos

Proyecto Desaparecidos

Red Latino Americana y Caribeña por la defensa de los Derechos de los niños, niñas y adolescentes

Save the Children

Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Unión Europea, Derechos Humanos y Democracia